AI Espanyol le da igual que le esperen atrás o que le aprieten en su área, como hizo un Athletic de mármol, que provocó que los de Rubi jugaran con su piel más áspera. Y le valió para salir victorioso una vez más —ya va cinco victorias seguidas en su estadio— y colocarse segundo de LaLiga después de 11 jornadas. Todos los sueños mágicos revolotearon esta noche por la lluviosa y gélida velada en Cornellà-El Prat. Nadie detiene la osadía de un Espanyol que juega y sufre con un aplomo de un grande, que cuenta con un Diego López descomunal y un Borja Iglesias cuyos remates son de oro: ya suma seis dianas. 

El Athletic se mantiene acechado por el descenso y sin mordiente, pese a que esta noche creyó en sus posibilidades. En la primera media hora, el Espanyol se atrincheró en su campo porque no pudo saltar la presión rojiblanca, personificada en un mediocampo Rico, San José y Dani García, que desdibujaron a los de Rubi. Hasta el minuto 35 no se produjo el primer tiro a puerta, un inocente remate de Sergio García que detuvo Herrerín. Un preludio del gol blanquiazul. Una recuperación del Espanyol en campo contrario aterrizó en los pies de Dídac, que miró al área y vio la sangre en los ojos de Borja, que le ganó la espalda a Iñigo Martínez y remató a gol de cabeza: acumula cuatro goles en tres partidos. 

Berizzo se desgañitaba en el costado. Su equipo llegaba al área, pero era incapaz de sortear a Mario Hermoso y David López, dos centrales de los mejores del campeonato, y anoche Luis Enrique lo pudo atestiguar desde el palco. Solo Williams y sus conducciones lograron creaer peligro, como un remate al palo en el 43’. 

Tras el descanso, el partido se abrió y el Espanyol, con su virtud ‘camaleónica’, fue quien tuvo las ocasiones más claras. Sergio García, Borja y Darder erraron tres mano a mano ante Herrerín, mientras que el Athletic, ya sin Aduriz y con Munian, siguió sin hallar remates claros. Rubi sigue moldeando su obra de arte. Berizzo aún no sabe cómo pintar su cuadro.


Source: AS Primera

Datos del contenido y su autor:
El apetito de Borja Iglesias mete segundo a un mágico Espanyol
El apetito de Borja Iglesias mete segundo a un mágico Espanyol