San Luis Potosí tenía todo menos un equipo. El fútbol potosino siempre se había caracterizado por la falta de solidez y, desde el surgimiento de la Trinca Tunera en los 50, nunca hubo un proyecto que evitara los cambios continuos de dueño, de nombre, de división… Ahí dobló la mirada Miguel Ángel Gil Marín. Siempre hay un roto para un descosido, y el Atlético de Madrid encontró lo que necesitaba: una directiva ansiosa por vender, un estadio e instalaciones y, lo más importante, apoyo gubernamental.

En mayo de 2017, el Atlético San Luis quedó atrás. La orfandad de la afición terminó, comenzó la metamorfosis del equipo y Alberto Marrero Díaz se encargó del proyecto deportivo colchonero en México, al que llamarían Atlético de San Luis: una preposición separaba el pasado del futuro. El Atleti no iría solo. Con mayoría accionarial al poseer el 61% de la franquicia, hizo sociedad con la familia Payán Espinosa (antiguos propietarios), que mantiene el 19%, y el resto en manos del empresario Francisco Ávila, vinculado al conjunto español.

El inicio no fue tan fácil como pintar de rojo y blanco las paredes. Todo comenzó de cero: armar un equipo, conseguir jugadores, remodelar instalaciones e incluso construir una identidad. El objetivo era claro: llegar a la Liga MX (la primera categoría). De inicio, el equipo pagó el peaje y el desconocimiento los llevó a cometer varios errores, pero aprendieron. Tampoco fue todo tan malo. En un año consolidaron uno de sus proyectos más ambiciosos: la Academia del Atlético de San Luis, conformada por más de 600 jóvenes.

De la mano de Alfonso Sosa encontró la solidez deportiva. El Rey Midas del Ascenso, así se le llama ya, dio al proyecto una dirección y su primer título: Sosa suma tres campeonatos en la Segunda y dos ascensos. Villano a veces para la afición, es el hombre humilde que pone cara a la derrota, o como el domingo, el héroe que responsabiliza del título a sus jugadores. La suma de esfuerzos llevo al Atlético de San Luis a conseguir su primer título al vencer a Dorados de Maradona, en una épica batalla que se decidió en la prórroga.

El primer paso lo han dado, pero el título no los lleva a la Liga MX aún: deberá vencer al campeón del Clausura 2019 o ganar él mismo ese título. Sin embargo, el Atlético de Madrid ha logrado en poco tiempo concretar su primer éxito en México. Su apoyo e inversión ha sido fundamental. “Sin su ayuda esto no habría sido posible. Desde Madrid están al tanto de todo, han respaldado mi trabajo y aunque estén lejos, su apoyo ha recortado esa distancia”, indicó Marrero. La Primera mexicana es una Liga para pocos y ahí es donde el Atlético quiere ver a su equipo, jugando contra los grandes, justo donde pueda redituar su inversión.

Logró el título con cinco españoles en la plantilla

La aportación española del Atlético de San Luis no se limita sólo a la directiva y la inversión, sino que está acompañada de cinco jugadores que han mostrado su nivel y participación dentro y fuera del campo. Mario Abrante, central de 36 años, fue un pilar fundamental para Sosa y sólo perdió dos partidos por lesión. Junto a él en defensa formaba Unai Bilbao, de 24 años, que llegó desde Lezama para convertirse en uno de los mejores del equipo. El lateral izquierdo titular ha sido el madrileño Kadete, de 24 años. Jugó los 20 partidos y marcó dos goles: una de las revelaciones. En ataque, Ian González, de 25 años, jugó 17 partidos, todos menos uno de titular. Logró el gol que llevó el partido decisivo ante Dorados a la prórroga.


Source: AS Primera

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El Atlético de San Luis logró su primer éxito en su segundo año
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