Como en la pasada edición, la Junta General de Accionistas se desarrolló en familia en el Auditori de Cornellà. Al margen de Chen Yansheng, su Consejo y sus directores de departamento, 84 accionistas (el 0,106% del total de las acciones) hicieron acto de presencia, entre los que se encontraba el ex vicepresidente Sergio Oliveró o representantes de la APMAE, quienes dieron su punto de vista sobre la política de socios y la caída de la masa social. Fue el asunto estrella. “La salud de un club se ve en la grada”, sintetizó de forma brillante Óscar Ortega, a lo que Roger Guasch, director general corporativo, le replicó que “había que partir de cero” y que siempre es mejor este tipo de medidas “en momento de desilusión”.

El momento álgido sobre la política de socios llegó con Carlos Oller, de Gelida, quien, por circunstancias económicas y siendo el socio 1991, tuvo que hacerse socio FAN para conservar la antigüedad. “No sé cómo calificar lo que está haciendo usted con el club. Pude acceder con todos los presidentes, menos con usted”, recordó, mientras que Ricardo Herrero, quien lleva 78 años de socio, recordó la modernización de la entidad con Manuel Meler.

Ferran Marín, vicepresidente de la APMAE, fue muy gráfico en su locución: “Somos un club de fútbol, hay un vínculo emocional que dura 118 años. ¿Se imagina a los accionistas de una empresa manifestándose porque Siemens quiere comprarlo?”, comentó. “Hay un claro distanciamiento entre la masa social y el Consejo”.

Las secciones y el cenicero de Chen en el palco

En la misma línea prosiguió Arnau Baqué, que pidió al club implicación (no económica) con las secciones deportiva. “El otro día llevé al estadio a los del equipo de balonmano del Espanyol, y muchos quieren hacer socios. ¿No es una buena manera de hacer españolismo?”. El propio Marín vertió alguna sombra a la vanagloriada y real situación económica. “Hay un incremento del gasto, de la deuda a coto plazo y un fondo de maniobra negativa”, comentó.

Varios accionistas, como el médico Joan Soriano, reclamaron un estadio libre de humos, a los que Guasch contestó que “no se podía hacer todo de golpe, había que priorizar”, aunque dejó claro que era una opción que se estaba estudiando y que tarde o temprano se tomará. Más surrealista fue la explicación de Chen, “un fumador”, que habló de los ceniceros que siempre ha habido en el palco. De momento, sigue habiendo humo en la grada de Cornellà.


Source: AS Primera

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El clamor del 0,1%: “La salud de un club se ve en la grada”
El clamor del 0,1%: “La salud de un club se ve en la grada”