Mahmoud Abdallahi está apartado de los entrenamientos en el conjunto filial del Alavés. Un jugador que debutó en Primera al final de la pasada temporada y que entrenaba hasta hace relativamente poco con la plantilla de la Liga Santander, bajó al segundo equipo y ahora ni siquiera trabaja con el resto de compañeros a cuyo frente se encuentra el vizcaíno Iñaki Alonso.

Según el club, no se encuentra en forma al haberse incorporado más tarde en las pasadas Navidades. Según su agente, se trata de una venganza por negarse a renovar con la entidad babazorra. Abdallahi termina contrato en junio y parece tener otros planes lejos de la capital alavesa. Se repite la historia que tuvieron Vesga y Alday con Mateo hace unos años. Los dos jugadores se habían comprometido con el Athletic y el entrenador navarro acabó dejando el club por negarse a no alinear a los futbolistas.

El asunto podría incluso terminar en denuncia en la AFE por conculcar los derechos del futbolista. Es costumbre que los jugadores que se niegan a renovar y terminan contrato en junio, acaben siendo traspasados o que no tengan gran protagonismo dentro de la estructura del club. Se considera como una medida de presión para que se acaben acercando posturas para continuar en la entidad albiazul.

Otro futbolista que podría hacer las maletas es Tomás Tavares, que está cedido por el Benfica en Vitoria pero que apenas jugaba con Pablo Machín. O cambian mucho las cosas con Abelardo o regresará a Lisboa para que le encuentren otro destino. Eso podría ocurrir en este mismo mes de enero. Jota Peleteiro, que también tiene una oferta de renovación encima de la mesa pero ha dejado entrever que estudia otras opciones tampoco tiene asegurada su continuidad. Se habla del Celta, el Valencia y el Levante como posibles destinos en verano.

O todos siguen en Vitoria en junio o se les intentará traspasar en el mercado de enero. Ya ocurrió el año pasado con Wakaso y el fútbol chino. El límite salarial, además, establece en el caso del Alavés, que sólo se puede utilizar el 25 % del hipotético dinero que se ingrese a corto plazo para cerrar cesiones, traspasos y consiguientes pagos de ficha. Eso dificulta (pero no cierra la puerta) al desembarco de Ibai Gómez en Mendizorroza. Al de Santutxu le encantaría reencontrarse con el Pitu Abelardo pero su salario es alto y habría que compartirlo con el Athletic. Y, tal y como reconoció el Secretario Técnico Sergio Fernández en la presentación del entrenador, “si no hay salidas, no podrá haber entradas”.

En la lista de posibles adioses, además de los ya comentados, están jugadores como Guidetti o Burgui. Tampoco se haría ascos a las salidas de futbolistas como Adrián Marín o Tachi, aunque este último ha ganado protagonismo con la reciente lesión de Rodrigo Ely. El italo-brasileño se rompió el ligamento cruzado anterior y ya fue operado en una clínica de Barcelona. El camerunés Keller sigue entrenando con el primer equipo, con el Pitu. Debutó el pasado fin de semana en Cádiz y estuvo a un buen nivel jugando como central junto a Lejeune.

Otra fuente de ingresos puede llegar desde el Istra, club croata de la Primera división, donde el Alavés tiene el 85 % de su accionariado. Según ha publicado el diario Sportske Novosti, el joven Rocco Zivkovic podría firmar por el Salzsburgo austriaco y la operación supondría entre dos y tres millones para el Deportivo Alavés. Tomic, internacional croata en categorías inferiores, ya está en Vitoria y entrena en la cantera albiazul. La inversión realizada en la zona adriática tiene que generar beneficios, ya sea con venta de jugadores o para utilizarlos en la capital alavesa. El convenio con el Jakarta de Indonesia sigue en pie pero el del Kagoshima japonés está en punto muerto. El proyecto del Sochaux-Montbéliard francés ya es historia. Quedaron como huella de ello futbolistas como Fuchs o Verdon.


Source: AS Primera

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Abdallahi, apartado del Alavés
Abdallahi, apartado del Alavés