La vida sigue igual en el Atlético 123,5 millones después. El gol depende de Griezmann. El problema es que lo sigue haciendo casi en exclusiva. De momento de poco parece haber servido ese gasto rojiblanco en fichajes este verano para confeccionar la que, se presuponía, una plantilla a medida del objetivo, la Champions en el Metropolitano. Pero los 70 millones invertidos en Lemar o los 14,5 en Kalinic no han traído más goles. Dos lleva el primero, tres el segundo. Pobre bagaje. Y eso que ya han pasado cinco meses de competición.

Sin Costa, ahora baja tras operarse de un pie en diciembre, antes seco, con casi tantos goles (4) que lesiones musculares (3), todo pasa por el de siempre. Griezmann. Los cinco últimos del Atlético los marcó él: ante Girona en Copa, uno (1-1), y ante Sevilla, otro (1-1), Espanyol, de nuevo uno (1-1), y Valladolid, dos, el segundo y el tercero para lograr la victoria (2-3). No es muy diferente a la pasada temporada ni tampoco a la anterior. La Griezmanndependencia del Atleti. Por eso Simeone quiso que se quedara a toda costa. Al precio que fuera.

Griezmann es un delantero de rachas y ahora mismo, como todo enero desde que llegó al Atleti, está en una de las buenas. Y con su segunda mejor marca de goles de agosto a esta fecha (11 y eso que le costó entrar tras el Mundial y las vacaciones), su periodo siempre más valle. La temporada pasada (2017-18) en ese tiempo habían sido siete, en la 2016-17, nueve igual que en su primera, la 2014-15. Fue en la 2015-16 cuando marcó 13, para llegar a los 32 en mayo y llevar al Atleti a la final de Milán.

Kalinic le hace de Giroud en el Atleti

Griezmann rinde mejor y golea más si le acompaña un 9. Ocurrió hace un año, cuando apareció Costa, y también en el Mundial. Y ahora se le ve cómodo con Kalinic. En Girona, el 7 sacó provecho de forma directa, como también en Valladolid, entonces a la inversa. Si falta Costa, Simeone tiene dos variantes: acompañar a Griezmann con un 9 puro (Gameiro, Torres, Kalinic) o con un perfil similar al suyo (Correa, Gelson, Vitolo). El francés prefiere una referencia delante y manejarse él con libertad. En Montilivi sucedió así. Si bien Kalinic (pretendido para ya por el Mónaco) no está rompiendo con goles, su juego de espaldas es útil. En el 0-1, así dejó el balón de cara al francés. En Zorrilla, el croata tiró el desmarque y Griezmann asistió: gol.

A Deschamps le sucedió algo similar en el Mundial: empezó sin nueve y el ataque no lució; entró Giroud y, sin generar remates propios, mejoró al resto, especialmente a Mbappé y Griezmann. Y Kalinic es su Giroud rojiblanco. Desafortunado en el remate, útil para sus virtudes. Si es suficiente, lo sopesa el Cholo en cada partido. –J. Colino


Source: AS Primera

Datos del contenido y su autor:
Antoine Griezmann lleva 13 goles y los siguientes, cuatro
Antoine Griezmann lleva 13 goles y los siguientes, cuatro