El Elche sigue a lo suyo. Ya acumula la mitad de los puntos que se han disputado, aferrado a la zona templada de la clasificación. El equipo logró sobreponerse a las cuatro bajas en la banda izquierda. Almirón varió el sistema, para pasar al 1-4-1-4-1. Las ideas estuvieron claras y salvo algún error puntual, los franjiverdes volvieron a estar a la altura de la categoría.

Edgar Badia: continuó en el once, a pesar de las dudas generadas por el golpe en la cadera que sufrió ante el Celta. Sacó una buena mano a Melero, a los diez minutos, en un balón que había salido desviado tras el golpeo en Diego González. En ese córner, llegó el gol del Levante. También evitó el 2-1 en un remate en el tiempo añadido, a la media vuelta, del exfranjiverde Sergio León. Estuvo seguro y resolutivo en el trabajo que tuvo.

Antonio Barragán: jugó su primer partido como lateral derecho en el Elche ya que hasta ahora siempre había jugado como central. Cumplió con nota, como siempre. Se prodigó en ataque con algún desdoble a Josan. Tiró de experiencia en los minutos finales.

Gonzalo Verdú: estuvo en todas y fue el mejor en defensa. Sin errores y valiente en las anticipaciones. Dispuso de una buena ocasión, en el minuto 71, con un cabezazo a centro de Josan que Aitor sacó con apuros en la misma línea de gol.

Diego González: mantuvo el puesto, por segundo encuentro consecutivo, como central derecho. Mejoró con respecto a su debut como titular ante el Celta. Sirvió de apoyo en el lateral izquierdo a su compañero Josema. Vio una amarilla.

Josema: falló en la marca a Melero en el 1-0. Comenzó dubitativo en el lateral izquierdo, pero fue mejorando a medida que transcurrió el partido. Dio el pase, a balón parado, que sirvió para el empate de Tete Morente. Pese a su corpulencia y condición de central, se incorporó en varias ocasiones al ataque y puso centros con peligro.

Josan: actuó en su demarcación natural, como extremo por la banda derecha. Como carrilero, en los siete partidos anteriores, dio más sensación de peligro. Siempre se mostró bullicioso por su costado y contó con un par de oportunidades en la segunda parte. Completó el encuentro y sumó su octava titularidad seguida. Es fijo para Almirón.

Iván Marcone: fue el pivote por delante de la defensa, en el esquema 1-4-1-4-1 que ordenó Almirón. Se encargó de barrer todo lo que pasó por su zona y dio buena salida desde su posición. Da la sensación de estar brillando menos que al principio, pero es fundamental como eje de operaciones en la medular. Cumplió su quinto encuentro como titular y, por tanto, el Elche deberá pagar su cláusula de compra a Boca de 4,2 millones de euros para que se quede en propiedad.

Raúl Guti: de menos a más. No se le puede discutir la cantidad de kilómetros en el centro del campo, pero la etiqueta de ser el fichaje más caro de la historia del Elche invita a pedirle más. Le falta dar un paso hacia adelante y echarse el equipo a las espaldas. Tuvo una buena ocasión en la primera parte, desde la frontal, que le paró Aitor. Fue sustituido por Nuke Mfulu en los minutos finales.

Tete Morente: estuvo poco incisivo como extremo por la banda izquierda, a pierna cambiada. Sorprendió Josema desdoblándole por ese carril. En el gol se anticipó perfectamente en la acción de estrategia, entrando desde atrás y adelantándose a la defensa con su pierna derecha. Fue amonestado.

Pere Milla: infatigable. No paró de correr, aunque muchas veces fuera del área. Perdió un par de balones en la frontal del área propia que pudieron salir caras. Sin ocasiones de gol.

Lucas Boyé: actuó en solitario como única referencia ofensiva. Lo peleó todo, incluso vio una amarilla, y jugó bien de espaldas a la portería rival para oxigenar la salida de su equipo. Le llegaron pocos balones con ventaja y apenas dio la sensación de peligro. Con el tiempo cumplido fue sustituido por su compatriota Guido Carrillo.

Jorge Almirón: amagó con la entrada de Lucumí durante la semana y en la rueda de prensa, pero sorprendió con el cambio de sistema y la defensa de cuatro. Sigue sin repetir alineación, en esta ocasión por la baja de Fidel. Su equipo sabe a lo que juega y nunca pierda la cara a los partidos. Sólo hizo dos cambios de los cinco disponibles. Tenía armas en el banquillo para haber hecho más variantes y que sus jugadores acabaran menos agotados.

Cambios:

Nuke Mfulu: salió para oxigenar el centro del campo y vio una amarilla.

Guido Carrillo: entró para perder el tiempo, pero reapareció después de varias semanas lesionado.


Source: AS Primera

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Aprobados y suspensos en el Elche: Boyé pelea y Tete golpea
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