Cuando Borja Bastón arrancó su carrerilla sobre el césped castigado de Las Gaunas (llamarlo césped sigue siendo generoso) llevaba 385 días sin marcar gol en competición oficial. Potente, sin dudarlo, su remate recorrió los once metros que separaban el punto de penalti de la portería en un pestañeo. Así, rotundo y con energía, rompió el delantero madrileño del Leganés una mala racha que venía persiguiéndole desde que el 28 de septiembre del año pasado le marcó al Reading en la Championship, la segunda división inglesa.

Entonces Borja jugaba con el Swansea y su inicio fue espectacular, con seis dianas en nueve partidos. La campaña prometía. Pero el tino de Borja se apagó no solo con los escoceses, sino también con el Aston Villa, en el que jugó la mitad de la temporada pasada tras rescindir con el Swansea. En total, Borja acumuló 12 partidos a cero con el Swansea y dos con el Aston Villa, donde compitió sólo antes de la pandemia.

A medio camino entre el 9 y el 10

El caso es que Borja tenía (aún tiene) hambre de gol. Su fichaje por el Leganés lo ha convertido en su referencia ofensiva, pero el acierto (aunque sea desde los once metros) se le resistía. En su primera titularidad ante el Cartagena (jornada 3) tuvo un remate al palo tras una buena presión pepinera. En ese partido, quizá su mejor duelo de blanquiazul, regaló un recital de hombre de área que no sólo juega de cara a portería. Cesiones de espaldas, dejadas, aperturas a los costados, brega, remates de cabeza… de todo… Fogonazos de clase que se apagaron en los dos siguientes duelos. Quizá no fue tanto su culpa como la de un equipo que, partido en dos, aisló demasiado a sus delanteros. Hasta ayer.

Ante el Logroñés, José Luis Martí modificó el estilo del Leganés sin modificar su dibujo. El 4-4-2 de Las Gaunas fue un conjunto más combativo, con las líneas más juntas y un interior como Dani Ojeda ejerciendo de acordeón, a medio camino entre la defensa y el ataque. Borja también mutó su estilo de juego. Acostumbrado a ser él quien ejercía de 9, esta vez jugó a medio camino con la mediapunta. Sus caídas al centro permitieron dejar relucir su vertiente más jugona, con asistencias y recursos para nutrir a sus compañeros.

En uno de ellos casi provoca el 0-2, cuando dejó a Michael Santos solo ante la meta del Logroñés. Para entonces Borja ya había marcado el 0-1. De penalti y tras revisión del VAR, sí, pero gol al fin y al cabo para romper la racha y saciar su hambre de acierto. “Tenía muchas ganas de ayudar al equipo en todas las facetas y con goles siempre sabe mejor, si es para marcar, mejor. (…) Nos ha venido bien. Es la dinámica que debemos seguir trabajando. Intensidad, unión, luchar como un equipo… y tiene recompensa”, comentó el propio Borja al terminar el duelo para los medios del club. Un partido que puso fin a 385 días de sequía.


Source: AS Segunda

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Borja Bastón rompe 385 días de sequía convertido en ‘nueve total’
Borja Bastón rompe 385 días de sequía convertido en ‘nueve total’