La temporada de Las Palmas está siendo un poco irregular…

Sí. No está siendo todo lo regular que debería ser, sobre todo con las victorias. Es verdad que tuvimos un mes de octubre muy bueno, pero septiembre y noviembre no fueron ni están siendo lo que uno pensaba en pretemporada.

¿Cómo se encuentra usted? Desde que empezó a ser titular apenas salió del equipo.

Aquí hay mucha competencia, el nivel en la plantilla es muy alto. Uno trabaja por no salir del once, y eso es lo que intentamos hacer día tras día. Es verdad que estos partidos no nos han salido bien creo que a ninguno de nosotros; se demuestra en el resultado. Espero poder seguir contando con minutos y seguir demostrando cosas.

¿Habla mucho con Pepe Mel? Dijo que iba a contar con la cantera, y en particular lo está haciendo con usted.

El míster ha explotado muchísimo la cantera. En estos últimos entrenamientos, por temas de lesión y sanción, somos casi más del filial del año pasado que del primer equipo. Para ello un entrenador tiene que confiar en nosotros para que nosotros podamos demostrar que podemos estar en el primer equipo. El míster lo está haciendo, y nosotros intentamos demostrar que podemos hacerlo.

¿Es frustrante convivir con tantas lesiones?

Sí (rotundo), se siente frustración. Es verdad que hay lesiones musculares, pero la mayoría de ellas no son evitables. El Chino se dobla la pierna en un salto contra el Cádiz en pretemporada y está casi 4 meses fuera, Rubén recae de una lesión de hace años, Dani (Castellano) parece que ahora tiene que pasar también por el quirófano por la cadera… Son lesiones que no podemos prevenir porque vienen de largo. Lo que queremos, yo como mediocentro, es que el otro mediocentro esté lo mejor posible para yo también crecer. Que yo crezca significa que el equipo va a ser mejor.

Usted había hecho sus pinitos con el primer equipo, donde ahora, tras varios años, es uno más. ¿Le cambió mucho la vida desde este verano?

Tengo una vida muy tranquila. Llevo una vida muy familiar y no hago nada fuera de lo común. Soy de Ingenio, cochinero (se ríe). Es que tengo una vida muy común, sigo yendo a mi pueblo, quedando con los mismos amigos, tengo mi pareja, mi familia… Al final, tampoco ha cambiado tanto. Lo único es que, lógicamente, la presión de estar en el primer equipo no es la misma que la de militar en el juvenil o en Las Palmas Atlético.

Habla usted de la presión de estar en el primer equipo de Las Palmas, pero sigue llevando la misma vida familiar. Una situación compensa a la otra.

Si haces lo que has hecho durante toda tu vida, al final no te cambia el ritmo. Creo que esa es la clave del “éxito” (hace el gesto de las comillas) que tengo, que es seguir haciendo lo mismo que hacía cuando estaba en juvenil de primer año, o cuando llegué en cadete preferente a la Unión Deportiva.

Como mediocentro, ¿cuál es para usted el prototipo de jugador ideal en esa posición?

El otro día estaba viendo unas estadísticas de las tres derrotas del Barça últimamente, y esos tres partidos coinciden con que Sergio Busquets no estaba en el terreno de juego. Creo que, a pesar de ser un futbolista lento, es el primero que da un paso adelante para que el equipo presione en tres cuartos de campo cuando le roban la pelota. Lógicamente, años atrás tenía a Xavi e Iniesta, que le acompañaban muy bien. Pero creo que él es el mediocentro ideal.

Busquets es el ejemplo claro de lo que se conoce como mediocentro de posición: el que distribuye, el que guarda el sitio, quien ordena la presión…

Exacto. Salvando las distancias, tengo ciertas características como él. No somos rápidos. Él físicamente es más corpulento, más alto, abarca más campo por su cuerpo. Pero coincidimos en una cosa: la concentración. Siempre tienes que estar concentrado el máximo tiempo posible, estar atento a todas las pérdidas de tus compañeros y siempre intentar dar el pase hacia delante que conecte con el ataque para poder formarlo.

Hablando de Busquets, unió la fortaleza física del centrocampista del Barça con la compañía que tuvo con Iniesta y Xavi. Usted tiene al lado a futbolistas como Viera, que te saca de cualquier problema, o Galarreta, que no son precisamente grandes. ¿Le exige esto abarcar todavía más campo?

Jonathan (Viera) es un jugador extraordinario, marca diferencias en Segunda División. Con respecto a lo de abarcar más campo, nosotros llevamos un GPS en la espalda en cada partido. Nos ponen los resultados y ves el partido de Pedri, que cuando estaba con nosotros era el que más kilómetros hacía en todos los partidos; nadie le superaba. Ves ahora los GPS y te indican que Kirian es el que más kilómetros hace. Son jugadores talentosos, que parece que no corren. Me acuerdo también de Tana. Cuando estaba aquí, durante un partido era el que más kilómetros hacía.

Parece que el más bueno es quien menos corre, como pasa con Messi.

Pero no es así. Nosotros lo vemos reflejado en números. Te he nombrado tres casos que nos pasan aquí: Pedri, Kirian y Tana. Parece que no corren porque son futbolistas talentosos, pero viendo los números es todo lo contrario.

Desde Las Palmas se insiste mucho en que el objetivo es la permanencia. ¿Con la plantilla que tiene puede aspirar a algo más?

Sí. Lógicamente, queremos mirar para arriba y no para abajo. Es el objetivo de todo jugador. Y para nosotros, mirar para abajo sería un fracaso con el equipo que tenemos. Es verdad que tenemos muchísimas bajas, algunas de larga duración, que poco a poco se irán incorporando. Tendremos que mirar hacia arriba, pero lógicamente sabiendo que estamos a la misma distancia de abajo que de arriba.

Usted debutó en Primera División, en una desastrosa temporada de la UD, en aquel 1-5 contra el Atlético de Madrid. ¿Tiene una espina clavada con Las Palmas y en la categoría reina?

Lógicamente, la tengo pero porque he jugado 60 minutos en Primera División. Es verdad que jugué y que Manolo (Márquez) me dio la oportunidad y que pude tener ocasión la oportunidad de jugar más partidos, pero no se dio el caso. Lo he dicho muchas veces: lo que quiero es subir a primera con la Unión Deportiva Las Palmas, jugar muchos años aquí y ser importante en el equipo de mi tierra.


Source: AS Segunda

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“Con el equipo que tiene la UD, mirar para abajo es un fracaso”
“Con el equipo que tiene la UD, mirar para abajo es un fracaso”