Se acercaba el minuto 70 de encuentro. Miraba al banquillo y hacía el gesto del cambio. Como el balón andaba relativamente cerca y prefería no arriesgar con un esprint innecesario, se tiraba al suelo y se quedaba sentado, tocándose con la mano los isquiotibiales de la pierna izquierda. Sergi Darder encendía la luz de alarma en su partido número 150 con la camiseta del Espanyol, la del primer equipo porque en la cantera jugó unos cuantos más, pero parece que todo quedó en un susto.

“Hubo una acción en que sintió una molestia y tenemos jugadores esperando como para no correr riesgos. En principio no hay más historia, fue más por precaución que por otra cosa”, aclaró Vicente Moreno, quien alineó al canterano el pasado sábado ante el Sabadell a sabiendas de que “iba un poco justo”, pero también de que a sus 27 años conoce a su cuerpo perfectamente como para pedir ser sustituido y evitar así males mayores. “Entiendo que con Sergi no debe de haber ningún problema”, remachó el entrenador del Espanyol.

Así que debería estar Darder a punto para la visita del domingo al Sporting de Gijón, en El Molinón, el día en que cumplirá cuatro meses en su demarcación natural, la de mediocentro, donde Moreno lo situó el pasado 28 de octubre frente a la Ponferradina para quedarse. No en vano, no se ha perdido ni un partido esta temporada salvo el de Lugo, en que estaba sancionado, y acumula tantos goles como asistencias, tres, en esta temporada de la resurrección.

Se cuenta ya Darder como el cuarto futbolista de la plantilla actual en número de partidos oficiales con el Espanyol, solo por detrás de David López (207), Dídac Vilà (174) y Diego López (161). El mediocampista, que debutó el 9 de septiembre de 2017 en un encuentro inoportuno, un 5-0 en el Camp Nou contra el Barcelona, ha cosechado 55 victorias, por 38 empates y 57 derrotas. Si todo sigue como hasta ahora, no tardará en decantar ese balance a su favor.


Source: AS Segunda

Datos del contenido y su autor:
Darder, 150 partidos con el Espanyol y un susto
Darder, 150 partidos con el Espanyol y un susto