Desde que llegó al Espanyol, Sergi Darder, quien acuñó el famoso término del Darderismo que tan bien le sentó al equipo de Rubi, se ha convertido en el termómetro. Cuando él está cómodo, el Espanyol funciona. Cuando no, surgían las dudas. Y ahora se ha asentado de nuevo en la titularidad con un gran rendimiento: “Me siento realizado dentro del campo. Cuando estás fuera lo pasas mal. Toda mi vida jugué en el doble pivote aunque en los últimos años he estado fuera de mi posición. Pero no me quejaré. Si me da a elegir escogería esta, viendo el fútbol de cara. El técnico da libertad. Quiero seguir en la alineación, y si es de mediocentro mejor”, reflexiona.

Aires nuevos para un futbolista que lo pasó mal el curso pasado y después del descenso entró en una depresión por el fracaso del equipo. “Después de la temporada pasada, que prefiero olvidar, todo es bueno. Me costó arrancar. No somos extraterrestres y vivimos la realidad. Hubo un desgaste psicológico grande. Ahora estoy cogiendo sensaciones. Estoy recuperado de confianza y cuando eso se produce el fútbol sale solo”, explica, tan bien como filtra pases en el campo o organiza al equipo cuando tiene el balón.

Pero, lejos de aquel Darder romántico que abandera una idea de juego, el mallorquín ha visto como de la mano de Vicente Moreno el Espanyol es un equipo camaleónico. Y, precisamente, en esa variedad está la clave: “Me gusta llevar la iniciativa y atacar, pero no me quedo con eso. Nos adaptamos a las diferentes situaciones. El técnico ha planteado partidos para salir al contraataque, otros para dominar. Tenemos las ideas claras y nos adaptamos. Si dejamos la portería a cero con los delanteros que tenemos es casi victoria asegurada. No es normal que llevemos dos goles en contra. Tenemos que conservar el bloque defensivo”, explica el pragmático mediocentro.

El gesto de bajarse el salario y la alegría final

No tuvo reparos Darder de pactar con el club una rebaja salarial este verano. El mallorquín entiende la situación y espera que todo tenga un final feliz. “Fuera no me vi, me vi dentro. Tengo un contrato y es el club que me lo ha dado todo. La dificultad es del club. Hablamos  para ver cuáles eran sus intenciones, por tema económico principalmente. Nos pusimos a favor de lo que era lo mejor para los dos. Lo mejor era quedarse aquí. Se rechazaron cosas. Estoy contento y ojalá podamos conseguir el objetivo y poder celebrarlo con la gente”.

Mientras ese final llega, Darder está disfrutando de una Segunda División que le era “poco conocida” pero que le ha sorprendido gratamente por la riqueza táctica y la calidad individual: “Cuando bajamos ya nos dijeron que no íbamos a subir con la gorra. El inicio es espectacular y estamos a cuatro puntos de salir del ascenso directo. Hay que exigirnos y dar un golpe encima de la mesa. Intentaremos seguir así o mejorar. No será un paseo. A nivel individual no hay mucha diferencia entre los diez últimos de Primera y los diez mejores de Segunda”. 

 


Source: AS Segunda

Datos del contenido y su autor:
Darder: “Los futbolistas no somos extraterrestres”
Darder: “Los futbolistas no somos extraterrestres”