EI coronavirus ha hecho el verano del Real Madrid irreconocible. Especialmente su pretemporada, que ha pasado de tener el tradicional toque glamouroso de world tour estival (el equipo blanco pisó China, Australia, Canadá y Estados Unidos en el último lustro) a tener que prepararse a cubierto en Valdebebas. Un stage para preparar el inicio de la campaña 2020-21 que tiene su primer ensayo este miércoles contra el Rayo Vallecano… y ni siquiera se podrá ver por televisión.

La pandemia ha generado un contraste enorme con la preparación habitual que diseña Zidane y su mano derecha en lo físico, Grégory Dupont. Como ejemplo, en sus tres pretemporadas anteriores, el primer amistoso blanco fue en EE UU y contra el PSG (1-3, en 2016), el Manchester United (1-1, 2017) y el año pasado contra el que a la postre sería el campeón de Europa, el Bayern (1-3). Todos en estadios de la NFL y rodeados de la parafernalia y el glamour que intenta armar cada verano la International Champions Cup para convertirse en la Champions del verano, aunque sean partidos sin carácter oficial. Zidane ha podido calibrar estos últimos años sus proyectos anteriores contra el United de Mourinho, el City de Guardiola, el Clásico de Miami en 2017 y hasta el doloroso 3-7 en Nueva Jersey del verano pasado en el derbi contra el Atlético.

Como contraposición, el partido de mañana frente al Rayo en Valdebebas ni siquiera tiene el carácter de amistoso. El Madrid lo considera “de entrenamiento”. Por eso, según pudo saber este periódico, no será retransmitido por televisión, ni siquiera por RealMadridTV, el canal oficial del club blanco. Tampoco se espera, aunque aún no está confirmado, que se pueda retransmitir el otro duelo de preparación de Zizou y sus pupilos, el martes día 15 contra el Getafe de nuevo en la ciudad deportiva madridista. Un stage casi clandestino…

También mucho más austero. El Madrid no deja la residencia de Valdebebas cuando otros años era habitual verles mezclarse con estrellas del cine y del deporte durante sus estancias en el Beverly Hills Hotel de Los Ángeles. El trastorno para la entidad de Chamartín no es sólo a efectos de preparación deportiva, sino también de imagen de marca mundial, uno de los acicates para planificar las giras veraniegas. Un contratiempo económico en toda regla.

Pérdidas. Porque a los cerca de 180 millones de euros que el Madrid prevé perder por culpa del coronavirus (especialmente por la merma de los ingresos de taquilla, los abonos…) hay que añadir que este curso no llegará el cheque de la International Champions Cup. El Madrid iba a ingresar cerca de 17 millones de euros este verano por sus amistosos en Estados Unidos. El Madrid está en el grupo de clubes con más caché (junto al Barcelona y el Bayern) con cerca de 4M€ por bolo en este torneo, pero esa cantidad se iba a multiplicar con el Clásico que se iba a disputar contra el Barcelona en Las Vegas (también se negociaba con Los Ángeles) en agosto pasado, el segundo enfrentamiento entre madridistas y culés en el país de las barras y las estrellas.

Un agujero económico para el Madrid, que precisamente está dedicando su estrategia a aparcar los fichajes (las únicas caras nuevas han sido Odegaard y el regreso de Odriozola) y centrar sus esfuerzos en la Operación Salida para liberar masa salarial quitándose los sueldos de jugadores con los que no cuenta Zidane como James, Bale y Mariano.

Una preparación atípica…

El marsellés tendrá que hacer el rodaje a los que sí están en sus oraciones de una manera exprés. En anteriores veranos aprovechaba los primeros títulos oficiales (las Supercopas de España y Europa) como piedra de toque y el año pasado, sin ninguno en disputa para el Madrid, se arreglaron siete amistosos de alto octanaje (Bayern, Arsenal, Atlético, Tottenham, Fenerbahçe, el Red Bull Salzburg de Haaland y el Roma) repartidos entre 22 días. Ahora Zizou sólo tendrá dos ensayos y habiendo sufrido la pérdida de diez internacionales durante la semana pasada.

La guinda a tan atípica pretemporada será el duelo de entrenamiento contra el Getafe del día 15. Madridistas y azulones estarán aún limando los últimos detalles cuando el resto de la Liga (a excepción de ellos, Barça, Atlético y Sevilla) ya habrá disputado la primera jornada. Si el Madrid fue capaz de hacerse con la Liga del Coronavirus, como la bautizó Ramos, ahora le toca a Zidane exprimir una pretemporada marcada por la pandemia.


Source: AS Primera

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Del glamour a la clandestinidad
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