Barcelona y Sevilla se encuentran esta noche en el Camp Nou (21:00, Movistar LaLiga) en un partido en el que pretenden medir sus respectivas recuperaciones. Ambos equipos han tenido altibajos en su rendimiento en el inicio del campeonato. Los blaugrana se han aferrado a su dominio como locales (12 goles en tres partidos) para maquillar su triste papel como visitantes, mientras que el Sevilla llega al estadio blaugrana como el visitante más peligroso de la Liga. En las filas locales se respira aún el optimismo que dejaron los últimos minutos del duelo de Champions ante el Inter, en el que Messi jugó por primera vez 90 minutos. Pero le convendría no olvidar al conjunto de Valverde que en la primera parte de ese partido el conjunto italiano, con unas armas muy similares a las que utilizará el Sevilla, le desarboló por completo.

Por su parte, los de Lopetegui llegan al estadio blaugrana con una mochila cargada de malas experiencias. Diecisiete años sin ganar a domicilio en el campo de un Barça que esgrime a Messi como la peor pesadilla de cualquier defensa sevillista. Por si fuera poco, Lopetegui regresa al último estadio que visitó como técnico del Real Madrid. Un Barça sin Messi le metió cinco y ya no volvió a dirigir al equipo blanco.

Para ambos equipos es fundamental un triunfo antes del parón liguero por las selecciones. Para lograrlo, el Barcelona recupera efectivos. No a pleno nivel, pero sí con una profundidad de banquillo brutal.

Jordi Alba regresa a la lista de convocados y asume el reto de tratar de cerrar la banda izquierda, que es por donde el Sevilla hace sangrar a sus rivales. En ese flanco puede estar la clave del partido. La lucha entre Ocampos y Jesús Navas ante la diversidad de opciones de que dispone Valverde, que también recupera para la causa a Ansu Fati. Un Barça-Sevilla que debería confirmar el momento real de dos equipos capaces de lo mejor y de lo peor.


Source: AS Primera

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