El Atlético no tuvo fútbol ni chispa. No disparó a portería y Asenjo tuvo una tarde muy plácida. El Villarreal se conformó con colocarse bien y no encajar ningún gol. Se defendió a la perfección y su principal peligro fue el lateral Mario. El Atlético descargó toda su artillería ante el Granada. Después se ha quedado sin ideas. Hay partidos en los que no pasa nada. Éste fue uno de ellos.

Asenjo no tuvo que intervenir en el primer tiempo. El Atlético pasaba sin problemas del centro del campo pero llegar a los dominios del cancerbero ya fue otra cosa. El Villarreal cerró bien su banda derecha, por donde intentaron entrar Lodi y João Félix. Por ahí ni una broma. En cuanto recibía el portugués tenía dos jugadores encima. Sí dejaron algo más suelto a Trippier. El inglés siempre encuentra el hueco para penetrar pero casi nunca acierta con el centro. En ocasiones se pasa, en otras no llega y en muchas oportunidades falla en ese control que es decisivo. Por el centro fue imposible. El Villarreal tampoco chutó mucho a portería: una vez y Oblak sacó la mano a tiro de Mario.

Bonito partido para los analistas, para hablar de los buenos jugadores de uno y otro equipo. Primer tiempo de detalles, con Gerard Moreno sacrificándose en defensa y haciendo algún sombrero a su rival. Para el espectador, un tostón. Pero de los gordos. Ningún equipo cometió errores, por lo que, al descanso, sin goles. Lógico. De Luis Suárez, sin noticias.

El partido no cambió luego. Todos bien colocados, sin perder la posición, sin regalar un balón, sin exponer nada… Mario, otra vez, encontró un resquicio, pero Oblak no tuvo problemas para desbaratar la ocasión. Hasta el minuto 57 no sintió el miedo el Villarreal y fue gracias a un centro lateral de Lodi. Muy poca cosa. El primer tiro de verdad del Atlético llegó pasada la hora del encuentro, una pista de lo que fue el partido. El choque ya lo empezó a dominar más el equipo rojiblanco, pero sin emocionar a nadie. A falta de juego, centros laterales. Pero de mentira. De los que un jugador hace por si suena la flauta. Para Asenjo, un entrenamiento.

En el minuto 70 Simeone intentó que el choque tuviera otro rumbo con la entrada de Diego Costa, Marcos Llorente y Carrasco. El Cholo sí tiene banquillo para revolucionar los partidos. Súarez se fue sin apenas tocar balón. En el primer partido marcó dos y dio una asistencia. En el segundo tuvo una y la falló. En el tercero, ni eso. No tengo duda de que se irá acostumbrando. Cinco minutos después se fue João Félix, anulado durante todo el partido. El Villarreal sabía que con el portugués fuera de combate el Atlético tiene muchos problemas para armar el juego.

La nueva delantera la formaron Marcos Llorente y Costa. El partido pareció animarse un poco. Gerard Moreno le hizo un traje a Lodi y en la otra área Costa estuvo a punto de llegar a un centro de Llorente. Detalles. Sólo cuestión de detalles. Lo peor para el Atlético es que dio la impresión de sentirse impotente para crear peligro al área rival. El rey del empate de la temporada pasada volvió a igualar y a dejarse dos puntos, esta vez en su estadio. El Villarreal estará contento: del 4-0 en el Camp Nou al 0-0 en el Wanda Metropolitano media un abismo.


Source: AS Primera

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El Atlético se queda en nada: sin fútbol ni chispa
El Atlético se queda en nada: sin fútbol ni chispa