La cuesta de enero que el Celta les ha preparado a David Costas y a Jorge Sáenz va a poner a prueba la paciencia de los dos centrales. El club vigués no solo los ha apartado de la primera plantilla, sino que les ha impuesto una serie de castigos extra para forzar su salida. La guerra psicológica planteada desde A Sede tiene como objetivo final liberar masa salarial para fichar un delantero en este mercado.

Tras no conseguir desprenderse de los dos zagueros durante el verano, el Celta ha ido más allá en este arranque de 2021 y les ha preparado “un plan especial”. Costas y Sáenz no pueden asistir a las charlas de Eduardo Coudet, se cambian en otro vestuario y les han retirado los GPS que el resto de sus compañeros utilizan en los entrenamientos.

Los dos jugadores marginados por el Celta se ejercitan diariamente en un campo de la Cidade Deportiva Afouteza, donde solo los acompaña un preparador físico. Trabajan en doble sesión y no entran en contacto con el balón. El trato que están recibiendo molesta a buena parte de la plantilla.

La situación contractual del redondelano y del tinerfeño es diferente. El canterano Costas tiene contrato en vigor con el Celta hasta el 30 de junio de 2022. Su condición para abandonar el club el pasado verano era recibir la carta de libertad después de haber jugado cedido en varios equipos de Segunda.

Más enrevesado resulta el caso de Sáenz. A la conclusión de esta temporada finaliza la cesión de dos años pactada con el Valencia en la venta de Maxi Gómez. Si la directiva che decidiese recuperarlo antes de terminar el préstamo, tendría que abonar una indemnización. Esa condición ya bloqueó su salida de Vigo en el anterior mercado.


Source: AS Primera

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El Celta aparta a Costas y a Sáenz
El Celta aparta a Costas y a Sáenz