Apenas unas horas después de que el Espanyol convocara oficialmente su Junta General de Accionistas, y con la información contable ya a disposición de sus afiliados, se empiezan a desvelar los datos más relevantes de la temporada 2019-20, la que se someterán a juicio telemáticamente el próximo 10 de diciembre, así como las previsiones para este ejercicio 2020-21 que cuenta con una doble singularidad: la militancia en Segunda División y, por supuesto, la pandemia de COVID-19.

Ha sido el portal especializado en deporte y finanzas 2Playbook el que ha avanzado, este miércoles por la mañana, unas cuentas en las que destaca que el Espanyol presenta en la actual temporada un presupuesto de 72,5 millones de euros, el mayor de la historia en Segunda, fruto entre otros aspectos de las ayudas al descenso (también de récord, por los 26 años seguidos que llevaba el equipo en Primera) y de la televisión, que suman un ingreso de 41,24 millones.

También se han presupuestado, según estas fuentes, 20 millones en ventas de jugadores. La mitad ya se ha colmado con el traspaso de Marc Roca al Bayern de Múnich, por lo que prevé la entidad ingresar otros diez antes del próximo 30 de junio. En ese sentido, ha preferido el club mantener su plantilla antes que cuadrar cuentas, con el objetivo único de luchar por el ascenso con todas las armas, por lo que no se han aceptado ofertas ni se hará, salvo que se ajusten a unas altas pretensiones, en el mercado de invierno.

También las ventas, como la de Borja Iglesias al Betis, que procuró finalmente 29,8 millones, contribuyeron en la temporada 2019-20, la pasada, a conseguir un beneficio de 9,1 millones, que si bien es menos de la mitad de los 20,7 presupuestados inicialmente, se alcanzaron en un contexto de descenso y sin público en el estadio. En ese sentido, explica 2Playbook, la previsión del Espanyol es que no regresen los aficionados hasta febrero.

En el ejercicio pasado también fueron fundamentales la Europa League, con 13,4 millones recibidos, y un área comercial que resistió estoicamente a la COVID-19 –generó 13,27 millones–, para que el club perico ingresara 135 millones, la cantidad más elevada de su historia.

La deuda neta se reduce a 46,46 millones

Aun así, se cifra en 4,5 millones la pérdida de ingresos por la pandemia, la mitad por el pago de abonos, 2,16 millones. De ese importe, pudo ‘recuperar’ el Espanyol 2,62 millones en virtud al ERTE que se pactó durante el estado de alarma con los futbolistas, que vieron recortados sus salarios anuales en un 4 por ciento.

En cuanto al balance de situación de la compañía, la ampliación de capital aprobada en la última Junta de Accionistas, por la que Chen Yansheng y Rastar Group, propietarios de un 99,5 por ciento del club, capitalizaron 50 millones, ha permitido que el Espanyol rebaje su deuda neta hasta mínimos prácticamente históricos, 46,46 millones, por los 76,67 de hace un año.

En este periodo, y concretamente cuando se decretó el estado de alarma, explica 2Playbook que el club suscribió 16,3 millones procedentes de un fondo de inversión alemán para paliar los efectos inmediatos de la COVID-19, pero que en junio pasado ya se habían retornado 9,7 millones y que el resto se liquidará durante la actual temporada. Un panorama saneado, y totalmente focalizado en el terreno de juego, que conforma una apuesta al todo por el ascenso en los difíciles tiempos que corren.


Source: AS Segunda

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El Espanyol capea la pandemia con un presupuesto récord
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