Uno de los jugadores damnificados ante el Lugo fue Carles Gil. El mediapunta valenciano regresaba al once con la misión de filtrar el último pase ante la organizada defensa rojiblanca, pero una tarde más su talento no terminó de explotar. Por encima, estuvo muy desafortunado en la definición. En el primer tiempo tuvo la ocasión más clara con un mano a mano ante Juan Carlos, pero su remate fue al palo y el rebote acabó en las manos del portero. En el segundo tiempo recibió un balón franco en el punto de penalti y sin marca, pero con todo a favor para abrir el marcador mandó el balón fuera.

Y es que el gol es un verdadero calvario para Carles Gil. El atacante cumple su tercera temporada en el Deportivo y su bagaje es realmente pobre y preocupante. En los 51 partidos de Liga que ha jugado entre Primera y Segunda sólo ha conseguido un tanto. Lo logró en la última jornada de la temporada 2016-2017 ante Las Palmas, que cayó en Riazor 3-0. Fue además un encuentro además sin nada en juego, ya que los blanquiazules se habían salvado la jornada anterior tras arrancar un empate en el estadio del Villarreal. Desde aquel partido, disputado el 5 de mayo de 2017, ya han pasado 600 días.

Las lesiones musculares y el quirófano, su otro gran lastre

Desde su fichaje por el Deportivo, Carles Gil también ha sufrido otro calvario: las lesiones. El jugador valenciano, de 26 años, convivió con una pubalgia su primer año en A Coruña y la segunda temporada decidió pasar por el quirófano. Así, en su primer curso jugó 23 partidos, 17 de ellos como titular. La pasada campaña sólo pudo disputar diez encuentros, disfrutando sólo de seis titularidades. Este año, ya en Segunda, lleva 18 encuentros, doce de ellos saliendo de inicio. En total, Carles lleva 51 partidos de Liga como blanquiazul, 2.841 minutos en los que sólo ha podido celebrar un gol.


Source: AS Segunda

Datos del contenido y su autor:
El gol se ha convertido en un calvario para Carles Gil
El gol se ha convertido en un calvario para Carles Gil