Zinedine Zidane es el protagonista del último libro escrito por el periodista y colaborador de AS, Frédéric Hermel. Con el nombre de Zidane (ya ha visto la luz en Francia y en España está fijada la fecha del 28 de abril como el día de su lanzamiento) repasa la vida, obra y milagros futbolísticos del entrenador francés. Por ese motivo, la revista Vanity Fair, publica en exclusiva en su revista del mes de abril una serie de extractos del libro, basados precisamente en su ámbito familiar.

La revista se fija en la relación con su mujer, Véronique, desde que se conocieron en 1989 en Cannes, donde Zizou se instruía en el centro de formación del AS Cannes, y ella acudía a clases de danza en la escuela Rosella Hightower (“Cuando la conocí, me habría tirado desde lo alto de un edificio”, explica el técnico blanco) pasando por la educación y preocupación por el futuro de sus hijos (Enzo, Luca, Théo y Elyaz): “No tienen una vida como los demás. Tengo miedo de que se conviertan en unos pequeños idiotas. No quiero que la abundancia, todo lo que represento, todo lo que pasa a mi alrededor, los lleve por mal camino. Quiero que sean buena gente”, explicó a Hermel en 2005.

Pero también hay un apartado sobre la personalidad del entrenador francés, y su clave para el manejo del grupo. Bajo el epígrafe ‘Una personalidad explosiva’, la revista se centra en su trabajo como entrenador: “Llevo 17 o 18 años de vestuario sobre los hombros y sé de qué va esto. No soy de los que presumen delante de los jugadores. Sólo quiero que comprendan lo que tienen que hacer”. Explica Hermel que las recriminaciones paternalistas y profesionales no se hacen nunca en público. Al contrario, se hacen en la más estricta intimidad, y pone como ejemplo la crisis de juego y resultados que atravesó el equipo blanco en enero de 2018: “No porque hayan tenido tres o cuatro malos resultados o porque hayan vivido tres o cuatro situaciones difíciles me voy a cambiar de chaqueta. Asumo lo que soy y defiendo a los míos con uñas y dientes. Creo en mis jugadores y así será hasta el final. No soy de los que echan mierda a uno o dos futbolistas cuando no están bien y que sueltan ‘Es culpa de este o de aquel’. Estamos todos en el mismo barco”.

Hermel lo tiene claro: “Es una actitud leal que le permitirá conservar el respeto y la admiración del conjunto de su plantilla. Excepto quizá algunos ejemplos como James y Bale. Dos detractores del método Zidane, y dos víctimas de su apreciable intransigencia. (Zidane) no tiene ninguna piedad para los pocos motivados, por mucho talento que tengan, por muy caro que hayan costado al club, por mucho que brillen sus nombres en lo alto del cartel del fútbol mundial. Los que no se machacan en el entrenamiento no obtienen el derecho de disputar los partidos”. Un mensaje claro y directo a los dos jugadores del Madrid…

 

 


Source: AS Primera

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El mensaje entre líneas de Zidane a Bale, James y la plantilla…
El mensaje entre líneas de Zidane a Bale, James y la plantilla…