Se acabó la espera. Esteban Burgos pudo al fin debutar con el equipo tras una pretemporada en la enfermería. Lo hizo ante el Mirandés en el partido amistoso disputado en Atxabalpe, y su papel sobre el terreno de juego dejó un buen sabor de boca a una afición que ansiaba verle de corto sobre el terreno de juego.

Su llegada a Eibar no fue la más fácil, en dos meses en los que ha visto como su lesión en el tobillo izquierdo volvía a aparecer tras un final de temporada lesionado en el Alcorcón y la suma de una rotura en el recto anterior de su cuádriceps derecho que lo han mantenido de baja 8 largas semanas. De hecho, Burgos era el único jugador de la plantilla sin disputar ni un solo minuto desde el inicio de la preparación del equipo. Una fecha marcada en rojo que permitió al jugador volver a sentirse futbolista.

Aún algo falto de ritmo, su aportación a la línea defensiva del Eibar fue notable. Potencia física, superioridad arriba y una capacidad sobresaliente para sacar el balón desde área propia fueron suficientes para mostrar a Mendilibar su intención de llegar al once inicial cuanto antes. Además, con la situación actual de la zaga de un Eibar que no está logrando dejar su portería a 0 desde la pretemporada, la competencia que esta vuelta traerá consigo podría marcar la diferencia a partir de ahora. Su presencia ante el Espanyol está casi descartada, aunque con Mendilibar es casi imposible acertar.

Vuelve Cote

Cote, la última de las bajas del Eibar, también ha dicho adiós a la enfermería. Desde hoy, el lateral ya entrena con el equipo, y parece que volverá a vestir de corto ante el Espanyol. Una gran noticia para José Luis Mendilibar, que ha visto como los laterales han sufrido más de lo esperado en estos primeros tres partidos de Liga.


Source: AS Primera

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El regreso de Esteban Burgos
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