Hasta 11 de los 16 goles del Espanyol llevan la firma de Adrián Embarba y de Raúl de Tomás, quienes además se empiezan a repartir también las asistencias, especialmente del extremo al delantero. Una dupla con denominación de origen Vallecas, llamada a aupar al conjunto blanquiazul hacia el ascenso a Primera y que evoca a todas aquellas sociedades que marcaron una época en Sarrià, Montjuïc o Cornellà, fueran de dos o más componentes. En sus pies (y cabezas) está alcanzar ese Olimpo.

Siete años hay que remontarse para hallar en el tiempo a Joan Verdú y Sergio García, que además son noticia estos días al haber fichado juntos por la Montañesa, en Tercera División, pero que en el Espanyol brindaron grandes tardes; como Embarba y De Tomás, su compenetración venía de lejos, de los tiempos en La Masia y en la selección catalana. ‘El seny i la rauxa‘. El propio Verdú había compaginado muy bien con Dani Osvaldo, pero esa alianza resultó mucho más efímera.

No es necesario darle demasiadas vueltas a la cabeza para toparse con el ‘dúo sacapuntos’, formado por Iván de la Peña y Raúl Tamudo, quienes escribieron algunas de las páginas más memorables de los inicios de este siglo, primero con permanencias, luego con la Copa del Rey del Bernabéu. Por aquel entonces, el dúo ya había alcanzado categoría de ‘trío maravillas’, con la adhesión de Luis García.

En el imaginario colectivo ocupa también un espacio inolvidable una dupla integrada por dos de los mejores futbolistas de la historia perica, Dani Solsona y Rafa Marañón, quienes coincidieron durante cuatro temporadas en el Espanyol aunque pasaron a la eternidad. Igual que otros dos nombres propios que quedarán asociados para siempre a pesar de que, en este caso, no eran asistente y goleador, sino portero y centrocampista (o mago): Tommy N’Kono y John Lauridsen, en la cúspide de los años 80.

Y, tal como ya había demostrado el ‘trío maravillas’, no siempre se trata de dúos. Pueden ser multitud. Sucedió con los Cinco Delfines, la mítica delantera de la segunda mitad de los 60: Carmelo Amas, José María Rodilla, Marcial Pina, Cayetano Re y José María García. Entre sus hazañas, una tercera plaza en LaLiga y sueños incompletos, los del mandato de Vila-Reyes.

También se encuentra en aquella década la sociedad que fue y no fue, la de Ladislao Kubala y Alfredo di Stéfano, que si bien coincidieron en el club y llegaron a jugar algún amistoso juntos, en realidad como pericos fueron entrenador y jugador, respectivamente.

Unos años atrás, el colectivo que maravilló no estuvo, ‘rara avis’, en el ataque, sino en la retaguardia. En la defensa formada en los primeros años 50 por Antonio Argilés, José Parra y Vicenç Balaguer ‘Cata’ (más tarde, también contaría con Agustí Faura), que arropó al legendario ‘Equipo del Oxígeno’ dirigido por Alejandro Scopelli. No menos icónicos serían en los 40 los llamados Piratas de la Manigua, es decir, Gabriel Jorge y Antoni Fàbregas.

Y, por supuesto, una sociedad que no solo hacía las delicias de los espectadores hace prácticamente un siglo en los terrenos de juego, sino que lo representaron como nadie como embajadores que aún son a día de hoy: Ricardo Zamora y Ricardo Saprissa. El que posiblemente fuera mejor jugador de la historia blanquiazul y el único presidente de honor.

Seguramente no están todos los que son en un periplo de 120 años, pero indudablemente son todos los que están. Sociedades míticas. Es cuestión de Embarba y Raúl de Tomás aspirar a ser una de ellas.


Source: AS Segunda

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Embarba-De Tomás y las más míticas alianzas del Espanyol
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