Fernando Giner (Alboraia, 1964) le puso la pasión al Centenario del Valencia. Él dio forma al sentimiento de pertenencia, a la “voluntad de querer llegar”. Giner, valencianista de cuna y persona que conoce el club de arriba abajo, desde canterano hasta directivo, creyó desde el primer día en el impacto social que tendría la efeméride, sabedor de que el valencianismo, más allá de las acciones y de los resultados, late siempre fuerte en el corazón de mucha gente.

Así Giner soñó con dos eventos que pasarán a la historia del Centenario: la marcha cívica del 18 de marzo y el Partido de Leyendas. Giner contó con la colaboración humana de los empleados del club, pero tuvo que pelear para recibir ayuda económica. Aún así, el club acabó implicando en los fastos a varios de sus patrocinadores, aunque fue la voluntad del valencianismo por querer celebrar el cumpleaños de un sentimiento lo que hizo brillar los eventos.

La marcha cívica del 18 de marzo hizo que el Centenario abriese sus puertas a lo grande. Fue su punto de partida y a la vez su culmen popular. Ese día, en plenas Fallas, el Valencia sacó su músculo social. Miles de personas participaron en una marcha que empezó en Mestalla y acabó en la Plaza del Ayuntamiento, en el lugar donde los historiadores indican que se ubicaba el Bar Torino, lugar donde se reunieron por primera vez los fundadores del club.

Giner siempre creyó en ese evento, aunque acabó sorprendido por el número de valencianistas que quisieron participar. La bandera fundacional fue llevada por las calles de Valencia por ilustres de la historia del Club: Mario Alberto Kempes, Claudio López, Ricardo Arias, Juan Sánchez, Enrique Saura, Voro González o, entre otros, Roberto Gil. Tras ellos miles de aficionados con banderas y bufandas que dieron colorido valencianista a las calles de la ciudad.

Giner tenía intención de repetir anualmente esa marcha cívica, aunque obviamente la pandemia del coronovarius le ha cambiado los planes en 2020, un año en el que su voluntad era que el Guaje Villa, al que el Valencia rendirá homenaje con una lona en la fachada de Mestalla, fuera uno de los portadores de la bandera.

El otro evento por el que apostó desde el primer día Giner -y que también confía en repetir- fue el Partido de Leyendas. El 24 de marzo de 2019 Mestalla abrió sus puertas para un partido entre leyendas blanquinegras y de la Selección Española. La fiesta estuvo en la grada, aunque en el césped quedaron imágenes inolvidables. Kempes hizo el saque de honor, Piojo volvió a picar, Cañizares se llevó una ovación inolvidable, Albelda, Vicente o Marchena demostraron que aún estaban para jugar… Ese partido fue una mezcla de nostalgia y admiración, algo especial recorrió a cada aficionado cuando vio de nuevo correr por Mestalla al que fue su ídolo de infancia, el futbolista que quería ser, el que les hacía ir al campo para verle. 

Esa tarde del 24 de marzo el Valencia sacó sobre todo músculo deportivo, engrandeció su historia, con una fotografía en la que participaron centenares de futbolistas de diferentes generaciones y con los títulos que cada una de ellas había conquistado. Un total de 22 trofeos dieron lustre a la imagen y aquella tarde todo Mestalla esperaba que pocos meses después llegara el que hacía 23, porque el equipo de Marcelino ya estaba clasificado para la final de Sevilla.

Giner estaba convencido que más de 30.000 personas estarían ese día en Mestalla, a pesar de que todos tenían que pasar por caja, incluidos los abonados del club. Las expectativas, aún así, fueron más allá. Esa tarde accedieron al recinto de la Avenida Suecia casi 40.000 aficionados, que se lo pasaron en grande con el partido y con el emotivo broche final: un castillo de fuegos artificiales con los acordes del Himno Regional de fondo.

Por esa apuesta firme por sacar adelante estos y otros eventos, Fernando Giner tendrá un lugar en la historia del propio año del Centenario del Valencia, al cual él le puso pasión y sentimiento.


Source: AS Primera

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Fernando Giner, el sentimiento de pertenencia del Centenario
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