La continuidad de Rubén Pérez más allá de la actual temporada dependerá del ascenso del Leganés a Primera División. Aunque el club blanquiazul anunció el fichaje en propiedad de su segundo capitán hace dos temporadas afirmando que tendría contrato hasta 2022, lo cierto es que siempre se trató de un acuerdo de tres temporadas más una opcional. Con el descenso del Lega a Segunda, ese cuarto curso extra dependerá de la categoría en la que militarán los pepineros.

El propio Rubén Pérez explicó a AS la semana pasada en qué situación estaba su relación contractual con el Leganés. “Te cuento: yo este año acabo contrato, siempre que no subamos a Primera División. Si subimos a Primera División, me quedaría un año más. (…) Sólo depende de la categoría. Si seguimos en Segunda, acabaré contrato, que esperemos que no, y si subimos me quedaría un año más”, anheló el jugador con más partidos en Primera en la historia de los blanquiazules.

Con cartel en Primera División

La continuidad de Rubén Pérez en caso de que el Leganés no logre la hazaña del ascenso parece complicada. Resulta complicado ver al medio centro completando otra temporada en Segunda. No es imposible, pero el astigitano (31 años) es uno de esos futbolistas con cartel para jugar en la élite que, sin embargo, se ha enrolado en la aventura de intentar subir al equipo.

Cierto es que Rubén Pérez siempre manifestó la temporada pasada que, con contrato, seguiría también en caso de descenso, pero no menos cierto es que su cartel invitaba a pensar en el inicio del mercado que tendría opciones de irse. La pandemia y lo mermado del músculo financiero en muchos equipos han frenado lo que, en condiciones normales, hubiera sido una ventana con ofertas atractivas para partir de Butarque.

Él, al igual que el resto de supervivientes de la plantilla, ha visto reducir su salario en un 40%, uno de los motivos por los que este proyecto ambicioso del Leganés también es viable en la categoría de plata. Sacrificios que apuntan a tener una fecha limitada de caducidad. En los últimos años de su madurez deportiva, la lógica señala que tratará de mantenerse en Primera a menos que el Lega ascienda, circunstancia que le permitiría continuar en la plantilla un año más. Su renovación sería ya asunto para afrontar en 2022. Pero para eso (incluso para el final de la actual temporada) queda mucho. Más en el escenario actual de pandemia.

Un fichaje por dos abonos

Rubén Pérez fichó por el Leganés en 2016 en un proceso curioso. Cuando aún tenía contrato con el Granada y no había atisbo de que se marchara, llamó al secretario técnico, Felipe Moreno Pavón, para pedirle dos abonos para la primera temporada blanquiazul en Primera. Ambos compartieron vestuario en las inferiores del Atlético. Rubén quería los carnés para su hermano.

Moreno Pavón le prometió que serían suyos si fichaba por el Leganés. Ahí comenzó una negociación que acabó con dos cesiones consecutivas y el fichaje final del astigitano por el Leganés en 2018. Con la actual suma cinco temporadas de blanquiazul y 139 partidos oficiales, el 2º jugador del plantel de Martí con más duelos de pepinero en su espaldas, sólo por detrás de Javier Eraso (176).


Source: AS Segunda

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La continuidad de Rubén Pérez depende del ascenso del Leganés
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