La nueva Supercopa de España que ya ha aprobado la Junta de la Federación, y que deberá ser ratificada por su Asamblea el próximo 29 de abril, podría afectar seriamente a la presente Liga. Con la actual temporada ya empezada, Luis Rubiales anunció el pasado 19 de febrero una competición “más atractiva” que se disputará anualmente en el extranjero en enero a partir de 2020 y en la que se enfrentarán los dos primeros clasificados de LaLiga y los dos finalistas de la Copa en dos semifinales. Se medirían el primero de Liga contra el segundo de Copa y el segundo frente al campeón de Copa. Habría una final sin tercer y cuarto puesto. La excepción surge cuando el campeón de ambas competiciones es el mismo, como puede suceder en esta edición con el Barça. En ese caso, y según adelantó As el pasado 7 de marzo tras consultar a la RFEF, los planes de la organización pasaban porque el turno corriera al último semifinalista de Copa con mejor coeficiente, sin aclarar oficialmente si es de toda la historia o de los últimos tres, cinco o diez años. Ahí es donde entra en juego el Betis y donde podría aparecer la polémica.

Si el Madrid acabara segundo en LaLiga (ahora es tercero a dos puntos del Atleti) y acompañara en la Supercopa al Barça, como primero, y al Valencia como campeón o finalista de Copa, el equipo de Setién podría entrar en la Final Four que tiene en mente la RFEF, si es que decide mantener unos planes iniciales que aún no ha transmitido a los clubes. El morbo aparece al mirar el calendario, ya que hay un Madrid-Betis en la última jornada de Liga (19 de mayo) con, probablemente, mucho más en juego de lo que se preveía. La única vía para que el Betis juegue la Supercopa es que el Madrid sea segundo, ya que si el equipo blanco finaliza tercero, el torneo lo jugarían Barça, Atleti (vía Liga), Valencia y Madrid (vía Copa). El Madrid tiene mejor historial en Copa que el Betis. De ahí, que puedan desatarse unas suspicacias en el final de temporada por las que la patronal lleva peleando varios años para poder eliminarlas. Primero, con medidas disuasorias: endurecimiento del Código Penal contra los amaños, denuncias y sanciones. Y, además, con incentivos que suplen a las primas a terceros: reparto de un porcentaje de los ingresos televisivos según la clasificación final.

Curiosamente, fue la RFEF la que puso trabas al calendario asimétrico que propuso LaLiga para no hacer coincidir fechas marcadas en rojo con partidos señalados, mediante un sistema electrónico que condiciona el sorteo, y que se ha estrenado esta temporada. Por primera vez en 90 ediciones, únicamente las últimas cuatro jornadas de la primera vuelta van a coincidir con las de la segunda. Un calendario que ya se utiliza de manera similar en Inglaterra, Francia, Holanda y en la ACB.

Novedad. En LaLiga este sistema surgió tras el Madrid-Atleti del 8 de abril de 2018. Hubo que encajar con problemas, y con la sugerencia de la UEFA, ya que el equipo colchonero pasó a jugar los jueves la Europa League, mientras el Madrid disputaba la Champions, y no había días de descanso para los dos antes de ese derbi liguero. Por eso, LaLiga condiciona ahora los duelos entre europeos desde febrero, para evitar líos entre españoles desde los octavos de la Champions y la Europa League. Eso sí, lo que no ha tenido en cuenta en el boceto que ha enviado a la RFEF para el próximo calendario es la nueva Supercopa. Ha ocupado con la Copa las fechas de enero donde iría esa firme propuesta de Rubiales. Con el Betis o sin el Betis.


Source: AS Primera

Datos del contenido y su autor:
La nueva Supercopa podría enturbiar el final de LaLiga
La nueva Supercopa podría enturbiar el final de LaLiga