La filosofía de juego con la que Eduardo Coudet ha aterrizado en Vigo se topó con la realidad del Celta sobre el césped Sánchez Pizjuán. El técnico argentino fue fiel a sus ideas y se estrenó en LaLiga mostrando su valiente propuesta futbolística. Un estilo que le ha llevado a triunfar en Argentina y en Brasil, pero que al otro lado del charco ha arrancado lastrado por cinco puntos débiles de la plantilla celeste:

Capacidad física: La presión alta que propone el Chacho exige un desgaste al que no están acostumbrados los jugadores célticos. Los que más sufrieron en Sevilla fueron los centrocampistas. Denis Suárez, Brais Méndez y Nolito destacan por su calidad técnica, no por su despliegue. Los integrantes de la línea de tres que actuó por detrás de los delanteros corrieron como nunca durante la primera parte en el Pizjuán y estaban exhaustos a la hora de juego. Coudet confía en paliar ese déficit con trabajo en los entrenamientos. A Vigo ha llegado con dos preparadores físicos en su staff.

Malos inicios: El Celta se ha acostumbrado a salir dormido a los partidos. Sirva como ejemplo lo sucedido en las dos últimas jornadas: el Elche se adelantó en el minuto 3 y el Sevilla, en el 5′. En ambos encuentros los olívicos consiguieron reaccionar, pero empezar perdiendo resulta un lastre demasiado pesado para un equipo que siempre concede ocasiones y al que marcar le cuesta un mundo.

Falta de pegada: Se cansó de repetirlo Óscar García durante su etapa en el banquillo céltico. La efectividad ante la portería rival es muy baja a pesar del seguro de vida que supone contar con Iago Aspas, que ha marcado cinco de los ocho goles que lleva el equipo. La cantinela de que lo importante es crear oportunidades porque tarde o temprano acabarán entrando no se cumple en el Celta. Contra el Sevilla volvió a desperdiciar ocasiones de oro. El Chacho no dispone de ningún ‘9’ puro.

Sin fondo de armario: Más allá de ser una consideración cualitativa, se trata de una realidad cuantitativa. De las 22 fichas profesionales, una corresponde al tercer portero Sergio Álvarez, que lleva seis meses de baja, y dos a los centrales David Costas y Jorge Sáenz, futbolistas en los que club no confía. En total, diecinueve futbolistas (y uno de ellos es Emre Mor). Óscar pocas veces gastaba el cupo de cinco cambios y Coudet solo realizó tres, siendo uno obligado por la lesión de Joseph Aidoo. Mientras Julen Lopetegui sacó desde el banquillo a dos atacantes consagrados como De Jong y Munir, el argentino dio entrada como tercera y última sustitución al juvenil Miguel Rodríguez.

Tarjetas: La falta de fondo de armario va acompañada de una situación que puede pasarle factura al Celta a corto-medio plazo. Es el equipo más amonestado del campeonato y varios titulares indiscutibles empiezan a asomarse al ciclo de amarillas. Los celestes ven cartulinas con mucha facilidad. Frente al Sevilla las cámaras captaron el enfado de Coudet cuando Hugo Mallo se cargó con una amonestación por una falta tan clara como precipitada.

 

 


Source: AS Primera

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La revolución de Coudet se topa con cinco puntos débiles
La revolución de Coudet se topa con cinco puntos débiles