El Barça pierde algo más que un soplo de aire fresco y una ilusión juvenil con Ansu. Sus números esta temporada ya hablan de su poder de influencia en el equipo. Para Koeman, su baja va a ser un agujero. Sólo hace falta ver el peso que ha tenido en el Barça en los primeros partidos oficiales de la temporada para comprobarlo. Ansu ha participado en nueve de los 24 goles oficiales del Barça este curso, un 37,5%. Sólo Messi, que ha estado activo en 14 de los 24 goles del equipo, ha participado más. Eso sí, el argentino ha jugado casi 250 minutos más y ha metido cinco penaltis.

Veamos. En la primera jornada de Liga, Ansu hizo los dos primeros goles ante el Villarreal y provocó el penalti del 3-0 que transformó Messi. En Vigo, abrió la lata del Barça en la victoria (0-3). Contra el Madrid empató el Clásico aprovechando un centro de Alba, con el que ha empezado a crear una mini-sociedad. Y forzó otro penalti ante el Betis…, pero falló Griezmann. En la Champions, Ansu marcó ante el Ferencvaros el 2-0 y asistió a Coutinho con un taconazo precioso. En Turín salió un ratito. Le dio tiempo a fallar un gol cantado, pero también a provocar un penalti de Bernardeschi con el que Messi sentenció el partido (0-2). Finalmente, la semana pasada le regaló a Piqué el 2-0 contra el Dinamo de Kiev.

Nueve goles de participación, pero mucho más. Los famosos intangibles. Ansu le daba polivalencia al ataque del Barça. Juega tirado a la izquierda como norma general, pero en Turín actuó de falso extremo derecho cuando sustituyó a Dembélé y contra el Madrid y ante el Betis hizo de delantero. Antes de lesionarse, contra los verdiblancos demostró cuánto puede aportar en el frente del ataque. Cayó a la derecha para jugarse una acción que acabó en parada de Bravo; a la izquierda, con un disparo que se marchó fuera. Y forzó el penalti de Mandi en el que, tal vez, llegó la acción de la lesión. La rodilla le falló después de la entrada del argelino.

Koeman tiene alternativas para suplir a Ansu. Pedri juega cómodo en la banda izquierda, donde puede acompañar a los dos mediocentros y a un interior o extremo derecho (Dembélé o Trincao) para que Messi y Griezmann jueguen arriba. Pero por allí también puede entrar el mismo Dembélé u, ojo, Konrad, en lo que sería una apuesta a lo Cruyff de Koeman. Pero ,de momento, nadie dará lo de este chico que, con 18 años, se había convertido en el segundo jugador más decisivo del equipo. Al menos en cuestión de cifras.


Source: AS Primera

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Lo que pierde el Barça sin Ansu
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