Si hay algo por lo que se caracteriza Marcelino es por dejar huella, tanto en el club como en el vestuario. La última muestra se pudo ver en el partido que disputó el Athletic frente al Villarreal. Era la primera vez que el técnico se enfrentaba a Parejo, uno de sus alumnos aventajados, desde la salida abrupta de ambos del Valencia. El resultado del partido ya es por todos conocidos (aquí dejo la crónica para los despistados), pero el encuentro nos dejó una imagen que se ha repetido en todos los reencuentros de Marcelino con sus expupilos. Parejo se acercó para saludar, dar un cariñoso abrazo a su exentrenador y una charla recordando momentos pasados.

Esta situación se ha convertido en una tónica general en todos los reencuentros de Marcelino con sus exjugadores. El de Parejo fue el último ejemplo. Antes, en el enfrentamiento liguero entre Athletic y Valencia se pudo ver cómo el técnico asturiano había calado en el vestuario del conjunto ché. Desde los utileros hasta el delegado del club, pasando por todos y cada uno de los jugadores dedicaron un rato para mostrar el afecto al que fuera su entrenador. Motivos no les faltaban después de que Marcelino lograra hacer campeón de Copa al Valencia.

No solo asegura títulos o mejora de resultados del equipo al que entrene. Marcelino lleva a sus jugadores a dar su mejor nivel. De ahí que le tengan tanta estima y no duden en acudir a abrazarlo cada vez que se encuentren con él (véase Parejo el pasado fin de semana). Y es que son muchos los casos de jugadores mejorados de la mano del entrenador asturiano. El caso de Parejo, al que hizo dueño y señor del centro del campo del Valencia dándole la oportunidad de jugar con la Selección, no es el único. En su dilatada carrera como entrenador, Marcelino, que ha pasado por Recreativo, Zaragoza, Racing, Villarreal, Sevilla o Valencia, entre otros, ha ido dejando su huella en la carrera de muchos jugadores.

Jugadores como Rodrigo Moreno, Bruno Soriano, Marcos Senna o Mussachio, de las manos de Marcelino, han mostrado su mejor nivel en la élite. En el caso de estos futbolistas, el papel del entrenador les ha permitido cumplir el sueño de jugar con la Selección. Otros ejemplos son Cani o Jaume Doménech, que sin tener el protagonismo estelar en sus equipos guardan un grato recuerdo del de Villaviciosa. Curioso es el caso de Cani, que salió del Villarreal por desavenencias con el míster, pero que considera que ‘es el mejor entrenador que he tenido en mi carrera’.

Ahora, en la etapa que recién ha comenzado en el Athletic, Marcelino ya está dejando su marca en sus jugadores. Ese es el caso de Munian y Raúl García. El capitán de los ‘leones’ está demostrando un gran nivel en los últimos y es clave en este Athletic de Marcelino. El técnico le ha dado la manija en ataque a Íker y éste está respondiendo a las exigencias. Su rendimiento es tal que podría abrirle las puertas de la Selección. Por su parte, ‘Rulo’ está volviendo a ser el jugador incisivo y determinante en el equipo. Está viviendo una enésima juventud gracias en gran medida a la labor de Marcelino. Durante estas jornadas, es muy probable que los jugadores del Athletic hayan estado atentos a las muestras de cariño recibidas de su entrenador por parte de los que en tiempos pasados fueron sus pupilos. En un futuro, esperemos que muy lejano por el bien de los aficionados del Athletic (desde la llegada de Marcelino, los ‘leones’ han ganado la Supercopa de España tras vencer a Madrid y Barcelona), seguro que veremos la misma situación que la vivida entre Parejo y el técnico. Mientras tanto, Muniain y compañía seguirán disfrutando los abrazos de Marcelino.


Source: AS Primera

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Los abrazos de Marcelino
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