Aunque estuvo en el banquillo Isco no tuvo minutos, ni tan siquiera para ejercer como revulsivo en la que fue, y siempre será, su casa: La Rosaleda. Sus incondicionales se quedaron con las ganas de verle, aunque fuera a través de la pequeña pantalla. La cara de la moneda fue Marcelino García Toral, que venció al Real Madrid ejerciendo como equipo visitante 14 años después de haberlo conseguido con el Recre, en el Santiago Bernabéu. Hay que recordar que el equipo blanco hizo de local por ser vigente campeón de la Supercopa.

De todos es conocido que Isco es el futbolista más querido del Real Madrid en Málaga. Desde que en el verano de 2013 salió de La Rosaleda por 28 millones de euros, el traspaso más importante en la historia del club blanquiazul, cada vez que vuelve es una fiesta porque la gente le demuestra su cariño. En los alrededores de La Rosaleda se concentraron cerca de 200 personas. Entre la puerta cerrada y los severos protocolos por mor del coronavirus, apenas pudieron conformarse con ver entrar en el recinto a los autobuses de ambos equipos. Es lo que se conoce como un ‘Bienvenido Mister Marshall’.

Durante estos tres días que el Real Madrid ha estado concentrado en el exclusivo hotel Miramar en la Costa del Sol y se entrenó durante dos días en el estadio de atletismo Ciudad de Málaga, sus simpatizantes se activaron para tratar, pese a las duras circunstancias sanitarias que están castigando al mundo. Siempre eran dos los futbolistas más aclamados, el mencionado Isco y Sergio Ramos.

A Isco casi siempre le pasaban cosas buenas cada vez que regresaba a Málaga tras llegar procedente del Valencia, previo pago de su cláusula (siete millones de euros). Creció como futbolista, recibió en la misma Rosaleda el Golden Boy 2012-13 que le acreditaba como mejor futbolista Sub 21 de la temporada 2012-13. Ese mismo día el Málaga saltó al terreno de juego con camisetas de apoyo hacia el entonces técnico del Barcelona, Tito Vilanova que acababa de ser operado de un proceso tumoral y derrotó al Real Madrid con partidazo de Isco, que anotó un gran gol y bordó el fútbol. El resultado, 3-2. Desde entonces, el Real Madrid tuvo claro su fichaje.

Ya como madridista, Isco fue la estrella en un 5-0 de España a Venezuela en un amistoso donde Soldado anotó tres goles y participó en la primera Liga ganada por Zinedine Zidane el 15 de mayo de 2017. Isco la festejó sacando un pantalón azul del Málaga con su emblemático dorsal ‘22’. La cuestión es que el de Benalmádena empezó y acabó en el banquillo.

Protagonismo casi estelar de una especie de dron o minihelicóptero de #Vamos y llegó el 0-1 de Raúl García. El partido se puso peor para los blancos porque Raúl ejerció de Raúl y volvió a marcar. Quedaba claro que el equipo de Zidane necesitaba un revulsivo. El que salió fue Nacho por el desafortunado Varane mientras Isco, en el descanso, hacía patria con los árbitros malagueños Mario Melero y Diego Barbero, que ejercieron como asistentes. El tiempo pasaba y Zidane, en busca de soluciones, puso sobre el césped a la ‘la doble V, es decir, Valverde y Vinicius. Después Mariano. Nada de Isco.

Lo que llegó fue la segunda victoria de Marcelino como visitante frente al Real Madrid (insistimos en que el equipo blanco ejerció como local. La primera fue el 20 de diciembre de 2006, un histórico 0-3 que el Recreativo propinó a los blancos en el Santiago Bernabéu con goles de Uche, Viqueira y Sinama Pongolle. En total, dos victorias, tres empates y cuatro derrotas. En La Rosaleda, quien al final estuvo como en casa fue el Athletic. Esta vez Isco no pudo ser profeta en su tierra.


Source: AS Primera

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Málaga se quedó con las ganas de ver a Isco en ‘su casa’
Málaga se quedó con las ganas de ver a Isco en ‘su casa’