El derbi acabó con reparto de puntos y de sensaciones. Ambos suman un punto a su casillero. Pero cada uno mete un su mochila unas cuantas sensaciones muy distintas. El Elche refrenda su trayectoria. Vuelve a sumar a domicilio y sigue invicto ante un rival de su liga. Manejó las distintas fases de partido como debía, interpretó la libreta de su técnico perfectamente y supo sobreponerse a un mazazo en los primeros compases. Punto con sabor dulce.

El Levante, por su parte, acumula más ansiedad tras empatar contra el Elche. Se adelantó con un gol de Melero, tras un córner, y supo mantener a raya al Elche durante el primer tiempo. Pero en el segundo, cuando el Elche dio un paso al frente con el balón, se arrinconó en su área, a la espera del desenlace fatal, que finalmente llegó tras una acción de estrategia que culminó Morente. Es la tercera vez que Levante se adelanta y no sabe mantener la ventaja. Y después, ya fue a remolque, impotente para volver a adelantarse. Punto de preocupación.

Paco López y Almirón trataron de sorprender a su homólogo de inicio. El valenciano hizo cambios de hombres, poniendo en liza a los cuatro fichajes de esta temporada y dejando en el banquillo a titulares como Rochina. Además centró en su posición a Campaña para que el sevillano acaparara la organización de los ataques. El argentino, por su parte cambió el dibujo habitual y pasó a un 4-1-4-1.

Tanto cambio hizo que en los primeros compases los equipos se dedicaran a observar, a sí mismo y a su rival. Pero entre tanto estudio, apareció Melero. En el 10′ obligó a Edgar a hacer un paradón y en el saque del córner consiguiente, se adelantó a la zaga franjiverde y, de cabeza, marcó el 1-0.

El gol fue un balón de oxígeno para el Levante quien se asentó y, hasta el final del primer acto, volvió a verse reflejado en el espejo después de mucho tiempo. El Elche era quien no se veía con su nuevo sistema pese a que Pere Milla se empeñaba en bajar para organizar el juego. Un disparo de fuera del área de Raúl Guti que despejó Aitor, fue lo más peligroso del Elche en la primera mitad.

Todo cambió tras el descanso. El Elche aglutinó la posesión, aculando en tablas al Levante. Rondaba el área de Aitor, aunque no acababa de tener ninguna ocasión clara pese el evidente tembleque de piernas que ya asolaba al Levante. Pero en el 64, Morente plasmó en el campo la pizarra que se había diseñado y ensayado durante la semana, tras un buen centro de Josema. Ahí volvió a dar la vuelta el derbi aunque Verdú aún probó a Aitor, con un cabezazo. Al Levante, con más corazón de cabeza, le llegó alguna al final. Sergio León se inventó una volea dentro del área pero Badia se mostró muy seguro en todo momento.

 


Source: AS Primera

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Mismo punto, distintas sensaciones
Mismo punto, distintas sensaciones