El veterano pivote de Villarta de San Juan, un pueblo de Ciudad Real que no llega a los tres mil habitantes, es un clásico en LaLiga. Explotó en el Villarreal y se encuentra muy cómodo en Vitoria. Una fractura de peroné le hundió el curso pasado, pero Pina (32 años) pudo acabar jugando tras la prórroga por el coronavirus. Ahora está ilusionado con el centenario del Alavés.

¿Qué tal todo en esta pretemporada tan atípica?

Un poco como la anterior tras el confinamiento. Ahí fue todo mucho más raro. No puedes entrenar ni jugar de la misma manera, tampoco te permiten duchar en Ibaia… Pequeñas cosas, pero nos pareció más antes: el parón, volver a empezar… Yo encima salía de una lesión. Ahora tras pasar todo eso, lo vemos casi como normal todo.

Muchos compañeros dicen que el fútbol sin gente es otra cosa diferente.

Estoy de acuerdo. Los primeros partidos son la novedad y había que terminar la temporada, los puedes pasar. Ahora imaginar una temporada sin gente me cuesta. Pierde gran parte de la esencia y si al final es así, no se entendería, el fútbol pierde el encanto.

En Vitoria ha encontrado la felicidad.

Tras una temporada difícil por la grave lesión, aunque volví a jugar, tengo ganas de superarla del todo. Al ser complicada, sigues teniendo molestias y quiero superarlas y competir sin acordarme de la lesión. Y a partir de ahí, otro año en Primera, en un club en el que estoy a gusto. Es el centenario y da ese plus de motivación. Me lo planteo con ganas de disfrutarlo porque van pasando los años. He estado muchas temporadas en Primera y pienso en muchos jugadores que no han podido gozar de ese privilegio. Lo valoro. Quiero llegar a mi mejor nivel.

Dentro de lo malo del coronavirus, le permitió poder acabar la Liga.

Sí, pude disfrutar esos últimos partidos. Daba por perdida la temporada y al final pude sumar partidos. Por ese lado, sí que estoy contento. Hablo con gente que ha tenido una lesión parecida como Illaramendi o Borja Lasso, del Tenerife, y ellos todavía siguen fuera.

Por cierto, ¿tanto usted como sus allegados han esquivado el coronavirus?

Mi familia está en Madrid y mucha gente se ha contagiado. Algún familiar lo ha podido pasar, pero sin la certeza de que haya sido así. Cuando saltó el problema, todo el mundo se confinó. Pero aquí no hemos tenido nada y he vuelto bien de las vacaciones.

Es una pieza importante para Machín, pero va a tener mucha competencia. Empezando por Battaglia, un recién llegado.

Estamos cogiendo los automatismos y lo que quiere el míster, que es muy diferente a lo que veníamos haciendo hasta ahora. En Primera hay que tener competencia, es necesaria para mejorar el nivel.

¿Cuáles han sido el mejor momento y el más preocupante en su etapa vitoriana?

El inicio de la primera temporada fue difícil con tanto cambio de entrenador. Costó afianzarse, pero la etapa de Abelardo fue muy bonita. Recuerdo partidos en Mendi muy emocionales, el equipo jugando fantásticamente y yo encontrándome muy bien. La eliminatoria de Copa contra el Valencia fue preciosa. La segunda temporada con el Pitu fue mejor, pero la remontada cuando llegó me dejó un recuerdo imborrable. Lo peor ha sido esta temporada última. Al margen de mi lesión, que es lo peor que te puede pasar como futbolista. El ambiente final después del confinamiento, con todo lo que pasó, nos dejó un pésimo sabor de boca. La destitución del míster (Asier Garitano) es un fracaso para todos los que formamos una plantilla. Si preguntas a casi todos los del equipo te dirán lo mismo.

¿De todos los entrenadores que ha tenido cuál es el que más le ha marcado?

Marcelino. Me parece un entrenador espectacular, con sus cosas y sus matices pero es un técnico que te deja marcado, de máximo nivel. El Pitu tiene cosas de Marcelino en cuanto a entender el juego, pero como aprendizaje lo tengo claro: nadie como él. Ahora tenemos un entrenador con una propuesta muy diferente a las que he tenido yo en mi carrera y también es muy motivante y un reto aprender y ver cómo nos podemos acoplar.

No coincidió con Cazorla en el Submarino por poco ¿Qué le pareció su vuelta?

Tiene muchísimo mérito, es un futbolista de talla mundial. Que haya pasado una lesión tan grave y haya estado tanto tiempo sin jugar… imagínate lo que pudo pensar al volver alguien al que le gusta tanto el fútbol y que juega tan bien. Es un chute de energía tremendo. Nos ha regalado dos años increíbles.

Con quien sí estuvo es con Bruno Soriano… ¡Sin palabras!

Me emocioné. He compartido muchas cosas con él, hemos vivido grandes momentos juntos en el Villarreal. Es el mejor jugador con el que he compartido vestuario. Como persona y capitán es un diez. Me dio pena que se haya perdido tanto tiempo un jugador de ese nivel y que se retire, pero el fútbol a veces no tiene piedad.

¿El Pina del Villarreal es el mejor que se ha visto?

No creo. En Mallorca era diferente pero tuve temporadas muy buenas. En Villarreal me pedían otras cosas, estuve a muy buen nivel y en Vitoria hice dos buenos años. He ido cambiando mi estilo de juego. Me quedo con momentos en cada uno de los tres sitios.

Y luego está la aventura en el Brujas… ¿Se arrepiente?

Le he dado vueltas. Me equivoqué. Venía del Villarreal, de jugar semifinales de Europa League, quedar cuartos en LaLiga… La propuesta económica era muy buena. Tenía 29 años y es verdad que juegas la Champions y peleas por ser campeón de liga, pero hay muchas diferencias entre aquella competición y la nuestra, no tienen nada que ver. Sentí que me había equivocado, ansiaba competir en una liga de primer nivel, sin querer desmerecer la liga belga. El Brujas es un gran club, su ciudad deportiva, estadio y afición son de primer nivel, pero yo es lo que pensaba.

Apenas había tenido lesiones graves. ¿Siente que le ha quedado solo un paso para llegar a estar al nivel de la Selección?

Alguna vez lo he pensado. Si hubiese tenido el aprendizaje de Villarreal a los 24 años, igual podía haber dado ese paso, pero el hecho de no haber estado en un filial con 15 años, eso que los ves en estos chavales toda la vida, me pasó factura. No me arrepiento, ¿eh?, estuve en mi pueblo hasta los 18 y me fui a Madrid a estudiar. Luego me dediqué al fútbol. Al llegar al Villarreal me costó coger algunas cosas que podía haber tenido de otra manera. El último año allí sí me encontré a un nivel muy alto y me equivoqué yendo a Brujas. Pero estoy muy orgulloso de cada paso que he dado, de cada partido, he tenido una carrera muy buena, y lo que me queda.

Messi se queda. ¡Alivio!

De cara a vender el producto a nivel internacional, si se iba LaLiga se iba a ver afectada. Es el número uno y no hay nadie que se le acerque. Que Barça o Madrid se debiliten nos afecta a todos. Como jugador me daba pena que se fuera, como cuando se marcharon Neymar y Cristiano. Cuando llega un jugador importante, me encandila.

Es un manchego de pro y embajador bermellón…

Cuando subió el Mallorca fue una alegría tremenda porque no nos lo esperábamos. El año pasado competíamos con ellos y cada uno tira por su lado. Les debo muchísimo y estoy muy agradecido, les deseo lo mejor. Es un club de Primera por todo: por ciudad, instalaciones e historia. Aunque hayan bajado lo han hecho muy bien en Primera para poder subir en 2021 para tener algo más de estabilidad y mantener el proyecto en la cúspide. 


Source: AS Primera

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Pina: “Marcelino es espectacular, un técnico que te marca”
Pina: “Marcelino es espectacular, un técnico que te marca”