Reguilón ha llegado al primer equipo por el camino largo (jugó dos años cedido en el Logroñés) y aprendiendo los rudimentos del fútbol. En Cornellà-El Prat terminó como central izquierdo al lado de Nacho para cubrir la marcha del lesionado Ramos y del expulsado Varane. No fue una improvisación de Solari: Reguilón conoció el oficio de central de la mano de Ramis en el Castilla y el propio Solari le puso ahí en varias ocasiones con el filial blanco. Un central más en la nómina del primer equipo.

En Valdebebas siempre han alabado la “inteligencia táctica y defensiva” de Reguilón. Su capacidad de adaptación está fuera de toda duda. Aunque no es muy corpulento (mide 1,78 metros) sabe leer las situaciones del juego. En su cesión en Logroño, siendo el futbolista más joven del equipo (18 años) y en la dura Segunda B, aprendió también a ser extremo zurdo. No se arredra si le toca salir de su posición de confort.

Una polivalencia que le avala en su pelea por asentarse en el primer equipo. Con Marcelo cada vez más cuestionado y reclamado desde Turín, Theo cedido en la Real Sociedad y Achraf brillando en el Borussia Dortmund cambiado de la banda derecha (la natural) a la izquierda, Reguilón suma a su causa el factor de poder ser central si la situación de un partido lo requiere. A su manera, algo que hizo Nacho. En su caso, a la contraria, ofreciéndose a cambiar de central a lateral si es necesario. Un sello de La Fábrica, la capacidad de ser útil en más de una posición, que allana el camino al primer equipo. Y que rinde frutos, porque el Madrid quiere premiar a Reguilón al acabar la temporada.


Source: AS Primera

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Reguilón: el ‘falso central’ que inventaron Ramis y Solari
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