Hay muchos adjetivos para describir los goles: que son la salsa del fútbol, que son el amor de este deporte, el delirio, el orgasmo… Lo cierto es que sin ellos, los equipos no ganarían sus partidos ni le alegrarían la cara (y la semana) a sus seguidores. Esta situación hace tiempo que no sucede en el Tenerife donde las siete semanas sin ganar tiene amargada a su gente. Y una de las razones es la falta de acierto: los de López Garai ya acumulan 310’ sin ver puerta ajena.

Con tan poca eficacia, los blanquiazules siguen conviviendo con el peligro y esta jornada han vuelto a caer en zona de descenso. Es algo circunstancial, pero no deja de ser una preocupación ya que, además, apenas se dispara entre los tres palos.

Desde el cabezazo de Borja Lasso en el minuto 50 contra el Racing de Santander, el 20 de octubre, el Tenerife no ha marcado contra el Mirandés (0-0), Huesca (0-0) y en Montilivi este viernes (1-0). Un tiro al palo de Milla y una remate alto de Moore fueron las aproximaciones más peligrosas contra el Girona.

Lo curioso es que el Tenerife demostró que es capaz de golear, como ya hizo en el Carlos Belomonte (0-4) o en Lugo (1-4), pero de un tiempo a esta parte le está costando incluso generar peligro. Ha mejorado en defensa, pero se le ve espeso en ataque. En estas 15 jornadas disputadas, los tinerfeños suman 17 goles.

Hemos maniatado al Girona en la segunda mitad con unos menos. Hemos tenido la de Shaq y alguna más, hemos dado la cara ante un equipo que está hecho para subir a Primera. Tenemos claro a que jugamos, hasta la expulsión teníamos el dominio, lo teníamos controlado aunque no estábamos llegando demasiado”, trató de explicar Undabarrena tras el encuentro.

Además, el Tenerife regresó a casa con una nueva derrota y dos jugadores lesionados. Uno de ellos es Luis Pérez, el hombre más en forma del equipo, quien ni siquiera pudo participar del partido. El lateral derecho notó unas molestias en el calentamiento previo al choque y por precaución no jugó y se quedó en el banquillo. El parte médico informó escuetamente que padece una sobrecarga muscular. Dependiendo de la evolución se sabrá si podrá estar el domingo ante el Cádiz.

Pero los contratiempos no quedaron allí ya que Carlos Ruiz fue el elegido para sustituir a Luis Pérez, pero el de Baza tuvo que ser reemplazado al descanso. Sufrió un traumatismo en región frontal con herida contusa como consecuencia de un choque en el área contra un rival. Mientras el defensa era atendido, Aitor Sanz, que ocupó momentáneamente su lugar, fue expulsado por roja directa.


Source: AS Segunda

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Sin goles no hay paraíso… ni permanencia
Sin goles no hay paraíso… ni permanencia