El Fuenlabrada, al igual que la mayoría de equipos de la categoría, se ha visto envuelto en un proceso de reconstrucción esta pretemporada. Muchas son las piezas que se han ido y otras tantas las que han llegado. Sin embargo, el equipo azuló, a diferencia de la mayoría de equipos de Segunda, no partía del desconocimiento absoluta a la hora de pensar en el encaje en el equipo de la mayoría de sus incorporaciones. ¿El motivo? Ocho jugadores de los trece llegados este verano tienen un pasado ligado al club del Torres. La experiencia es un grado.

Por partes, ya que los hilos que unen el pasado de estos futbolistas con el Fuenlabrada son largos. Jano, Aguado y Sekou ya habían estado a las órdenes de Sandoval, pero todos ellos en diferentes etapas. Jano fue el primero que estuvo dirigido por el técnico de Humanes cuando ambos comenzaban sus carreras en la cantera del Rayo Vallecano; Aguado, por su parte, fue pieza fundamental en la etapa de Sandoval en el Córdoba y, por último, Sekou Gassama fue el delantero estrella en los primeros partidos del entrenador al frente del club kiriko.

Por otro lado, Adrián Diéguez, uno de los fichajes con más renombre de este mercado veraniego del Fuenlabrada, ya vistió la zamarra azulona en la temporada 2016-17 en la que estuvo cedido por el Alcorcón. Ahora vuelve al Torres para hacerse un jugador indispensable en la zaga fuenlabreña.

Por último, el feudo azulón tampoco resultará extraño a Mula, Moi Delgado, Óscar Pinchi y Feuillasier ya que todos han jugado en el Torres, pero en el equipo rival. Más concretamente, los tres primeros lo hicieron la campaña con Alcorcón, Racing y Extremadura respectivamente. Por último, el argentino ya se midió con el Fuenlabrada cuando el club estaba en 2ºB y él en el Real Madrid Castilla.


Source: AS Segunda

Datos del contenido y su autor:
Un Fuenlabrada construido a base de reencuentros
Un Fuenlabrada construido a base de reencuentros